102 Cinco cachorros.
Daren llegó a la habitación de Libeyka, ella había dejado la puerta sin seguro.
Libeyka al verlo llegar se secó las lágrimas sin que él la viera, luego volteo a mirarlo con los hombros erguidos y le habló con reproche:
—¿Vienes a continuar con tus insultos y tus humillaciones?
—¿Cómo pudiste utilizar a Draco para quedarte en esta mansión?
—Esto es una guerra que he comenzado a pelear por mi matrimonio, no me iré de aquí, me quedaré esperando que regreses; Draco no quiere a Luna Mayer.
—No la