50. CONEXIÓN
Amet se queda boquiabierto al observar a Jacking, cuyo rostro experimenta una sorprendente metamorfosis. De repente, grandes franjas rojas aparecen en su piel, cubiertas de escamas brillantes que reflejan la luz. Desde su nariz, comienza a emanar fuego, creando llamas que danzan en el aire. La intensidad de su mirada se vuelve feroz y penetrante, reflejando el poder y la ferocidad de un dragón.
Esta transformación parcial es suficiente para asustar a Amet, su beta, quien se encuentra atónito