Capítulo 72.
Capítulo 72
Arya.
En el laboratorio subterráneo, los vapores de la Flor de Muerto en su estado puro eran capaces de inducir un trance del que pocos regresaban, pero mi sangre ya estaba acostumbrada a los venenos del Sur.
Mis manos se movían con una precisión mecánica mientras las sombras de los guardias se proyectaban contra las paredes de piedra caliza.
—Apresúrate, Arya —siseó Euvic desde la entrada, apoyada en el marco con su daga de hueso en la mano—. Los mensajeros dicen que la manada de