50. Piedad y reflexión
Neylan
Sonrío cuando él me sienta en el mueble, para arrodillarse en frente de mí, admito que me siento poderosa en este momento, ladeo mi cabeza mientras llevo mis manos hacia su camisa y lo empiezo a desvestir con facilidad gracias a su ayuda, él que en boxer y yo me deleito con la hermosa vista.
Él besa mis rodillas y lentamente lleva sus manos a los costados de mi short para quitarlo, hoy no está desesperado, se toma su tiempo para desvestirme, cuando finaliza con el short prosigue con mi