[Punto de vista de Sable]
Estreché el diario contra mi pecho.
—Mis padres me dejaron tres diarios. Este es el primero —dije.
—Oh, eso es lindo. ¿Está lleno de sus recuerdos? —preguntó.
—Bueno, no estoy segura. Nunca los he leído. Respeté el propósito del momento en que se suponía que debía empezar a leerlos —respondí.
—¿Qué significa eso? ¿Ya es el momento de leerlos? —preguntó, tomando asiento frente a mi escritorio.
—Sí. Estos diarios los dejaron mis padres para ayudarme durante lo