—No me gustó—Sofía continuó hablando.
Levanté la mirada mientras Sofía hablaba. Vi al hijo de Carolina parado en el tobogán, mirándome. Sus ojos no tenían la inocencia de un amigo, sino una madurez impropia de su edad, llenos de desprecio hacia mí.
Originalmente quería mantener distancia con ellos. Aparte de encontrar pruebas para desenmascarar a Carolina, no planeaba tener más contacto. Pero ellos se me acercaron.
Quizás porque antes siempre toleré sus provocaciones y abusos... parecían pensar