Capítulo 150 —Una salida limpia
Narrador:
Azucena estaba sentada en la penumbra de su habitación, con la luz de la lámpara bañando apenas el escritorio donde repasaba unos documentos. El silencio era casi absoluto, roto solo por el tic-tac del reloj de pared. Entonces, el teléfono vibró sobre la madera. Número desconocido. No necesitó adivinar. Sabía perfectamente quién estaba al otro lado, y que esa llamada no podía traer nada bueno. Contestó de inmediato, con voz baja, pero cargada de autorid