Después de que Logan llevara a una dormida Liv a su habitación, cierra la puerta tras de él y se acuesta a mi lado. Toma una de mis manos y se queda en silencio, esperando a que inicie la conversación. Sabía que era un tema delicado.
—¿No tienes una casa dónde ir? —Finalmente, decido esquivar el tema e intentar lograr un momento divertido con mi prometido—. Desde que te conté sobre el embarazo, no has vuelto a dormir en tu departamento.
Logan bufa divertido y continúa jugando con mi mano; lue