Mundo ficciónIniciar sesiónNigel Valverde.
Nos despertamos por unos golpes en la puerta. Lauren había contratado que nos trajeran el desayuno a la habitación porque ya intuía que la noche sería larga y agotadora. Se levantó, se puso una bata que había colgado y abrió la puerta.
—Espero que tengas mucha hambre. —dijo mientras cerraba la puerta.
—La verdad es que estoy muy hambriento. —aseguré con una sonrisa.
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