Mundo ficciónIniciar sesiónLauren Santander.
De un momento al otro comenzamos a besarnos, con fuerza y determinación. Parecemos tan hambrientos... Hambrientos por probarnos el uno al otro. Nuestras lenguas comenzaron una batalla y al parecer ninguno de los dos estaba dispuesto a perder.
En un rápido movimiento estaba a horcajadas sobre Nigel, sus grandes manos agarraron mis piernas, y empezaron a deslizarse por mis muslos hasta llegar a mi culo. Se me escapó un ligero gemido el cual p







