–¿Por qué solo un beso? –me miro con extrañez–. Se supone que somos novios. No deberías darme un beso más íntimo.
–¡Oh! –exclamo sorprendido, apartando la mirada de mi –eso… bueno…
Arquee una ceja curiosa de la reacción, pestañando rápidamente mientras esperaba que dijera algo. De inmediato, no pude esperar mayor tiempo.
–¿Qué ocurre? –me incline para que hablara, pero perduro el silencio hasta después de unos minutos en que respondió.
–Yo aún no me atrevo porque… usted es tan joven y linda