El sol favorecía el día. El ambiente resulta ser agradable para la joven que postraba la mirada con temor sobre las entradas de la función al cine.
–Parece que no seleccione una película adecuada.
–No. Está bien. Compremos palomitas –oculto el nerviosismo del momento, excusándose sin siquiera mirarlo a los ojos.
>>¡Joder! Yo de ayer ¡Te odio!<< temiéndole a las películas de terror, apenas compraron las palomitas, Mariana olvido el problema segundario emocionándose por comprar comida de sobra qu