Eco.
Llego a casa, sin perder tiempo cambio mi vestimenta, otra vez iré a la granja de los señores Miller. Salgo a toda velocidad, cada minuto cuenta, además es más dinero.
---Buenas tardes...--- saludo con la respiración agitada ---.... Señora Miller..
---¡Pero respira jovencita! ¿¡Como se te ocurre venir corriendo!?--- reprende la señora. Se levanta de su comoda silla en el patio y entra a su casa, sale con un vaso --- . Toma, es jugo de naranja.
---Gracias--- lo bebo ¡Esta frio! Perfecto pa