Mundo de ficçãoIniciar sessãoSentir sus brazos envolverme fue una sensación cálida y placentera, Caled permanece así por varios minutos, yo lo disfruto mucho hasta que las miradas en el bus se tornan incómodas. Con discreción deshago el abrazo.
—¿Estas bien? ¿Te paso algo?— toma mi rostro entre sus manos y suavemente lo eleva, revisa meticuloso cada parte y cuando termina su mirada conecta con la mía, su expresión se endurece —¿







