Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de sacar nuestras cosas de nuevo y meterlas al auto, Ethan condujo sin rumbo pero luego se detuvo a un costado de la carretera, le hace verlo a los ojos y nota las lágrimas que tenía en sus ojos avellanas.
—No tienes que derramar una lágrima por ellos, no lo merecen.
—Creí que sería diferente a esto. —murmuro limpiando mis ojos. —Jamás pensé que ellos fueran así..
—¿







