Azriel había caído en su asiento, observo a André, aquel que tenía una pequeña sonrisa en su rostro, aunque tenía una mirada complicada.
Los dos parecían no saber qué decir, mientras que Neo, solo daba un largo suspiro y parecía querer tragarse las terribles ganas de llorar que lo poseían.
Esto era un sin sabor tan horrible, una de aquellas cosas que te enterabas con un gran dolor en tu corazón, una de las que te arrepentías de no hacer mucho antes.
Muchas veces las personas solían vivir esas e