La mirada Elie estaba fija en la puerta aquella que acababa de ser cerrada, no podía creer que hubiera personas tan hostiles, ella solo había ido a aquel lugar a pesar de sus pensamientos negativos
Por qué en cuanto había visto aquel muñeco de pingüino, solo había pensado en aquel hermoso niño, con el que no había perdido contacto en todos aquellos días, este se había propuesto a conversar a diario
Enviaba saludos de buenos días, buenas tardes y buenas noches, solía preguntarle que hacía y como