Los días pasaban convirtiéndose en semanas, y estos en meses, cuatro meses habían pasado sin tener rastros de Rania.
—¡Joder! ¿Cómo es posible que aún no puedan dar con su paradero? Nadie desaparece así. —dijo Jhon furioso y desesperado.
Khalid había peinado toda Dubai, toda Arezzo y toda Roma, sin tener pistas de Rania, Fátima continuó con su vida como si jamás hubiera visto a Rania, había logrado revertir la idea de que ella tenía a su hermana. Y eso enloquecía a Jhon y confundía a todos, h