Capítulo 54; Desafortunado encuentro.
Gianna, observó con mirada fría a aquella mujer en en el pasado fuese su suegra.
—Helen Maxwell— dijo con desprecio.
—Vaya, y tienes el atrevimiento de tutearme— sonrió — jamás imaginé encontrarte en un lugar como éste, se supone que es bastante exclusivo.
—En efecto— respondió Alexander mirando a la mujer— Señora Maxwell, un gusto verle.
—Lo mismo digo — le sonrió — ¿ cómo se encuentra tu madre?, hace mucho que no visita el país.
—Mi madre está en perfecto estado de salud. — respondió, no