CAPÍTULO 69: LA MUJER DEL CAPO.
CAPÍTULO 69: LA MUJER DEL CAPO.
En la entrada de la opulenta mansión, el deportivo rojo rugía con el motor en marcha. Svetlana, con frialdad, miró a los guardias.
—Abran la puerta. Ahora.
Los hombres tragaron saliva y negaron con sus cabezas.
—Lo siento, señora, pero las órdenes fueron claras, no podemos dejarla salir.
Las manos de Lana se apretaron sobre el volante mientras el niño a su lado gemía de dolor. Su rabia aumentó exponencialmente. Salió del auto y se plantó frente a los hombres.
—Es