CAPITULO 16: CASTIGO.
CAPITULO 16: CASTIGO.
Lana no se inmutó. De hecho, se rió y con un movimiento deliberado, giró sobre sus talones, dejando que Enzo tuviera una vista completa de su figura, el calor en los ojos de Enzo se intensificó. Lana, disfrutó del efecto que tenía sobre él, se inclinó un poco y le guiñó un ojo.
—¿Querías una actuación, esposo? Bien, entonces prepárate.
Sin esperar respuesta, empezó a moverse y aunque sabía que todo esto era un plan, una estrategia para hacerlo bajar la guardia, no pudo evi