CAPITULO 100: UNA VERDAD QUE DESTROZA.
CAPITULO 100: UNA VERDAD QUE DESTROZA.
Lana estaba totalmente confundida, su mente era un torbellino de preguntas y emociones.
—¿I-Ivan? —preguntó, con un tono tembloroso que traicionaba su creciente ansiedad—. ¿Por qué...? ¿Le pasó algo a mi padre? ¿Es eso? Dime, ¿mi padre está bien?
Svetlana, desesperada, agarró a Madison por los hombros, buscando respuestas con una intensidad que hizo que la otra mujer se sintiera visiblemente incómoda.
—Oye, oye, no sé de qué estás hablando —respondió Madi