Cuando volví a donde estaba Mark con mi hija, su hermano y la prometida, me fijé en la manera en que mi esposo me miraba, me senté en la silla que había al lado suyo, sentado a mi hija en mi regazo. Mark estuvo muy callado y con el ceño fruncido hasta que su hermano y su prometida se marcharon. Por la noche y después de que se quedara mi hija durmiendo, me fui al dormitorio, mientras Mark se quedaba en el salon, tomándose un vaso de whisky, entre en el cuarto de baño para quitarme la ropa y duc