Maximiliano
Mi padre se sienta detrás de su escritorio y todavía habla maravillas del baile de este año tres días después. No entiendo cómo puede pensar que todo sucedió mucho después de que ese maldito hermano suyo apareciera apenas unas horas antes.
—Sé que te he dicho esto más de una vez, pero Sabrina me impresionó más de lo que jamás imaginé que podría hacer. ¿Sabes que todavía recibo llamadas de personas que quieren decir lo encantadora que pensaban que era? Y las hermanas me dicen que han