—Oh, de acuerdo. Si eso es lo que desea, podemos organizarlo sin ningún problema —respondió de inmediato el profesor Carlos, asintiendo varias veces.
Una leve sonrisa se dibujó en los labios de Liam. Parecía amable por fuera, pero ocultaba una intención que nadie más podía percibir.
—Gracias, profesor. Mateo es amigo de la infancia de mi esposa. Solo espero poder conocerlo mejor e interactuar más con él.
Al segundo siguiente, Liam inclinó lentamente la cabeza y dirigió la mirada hacia el rostro