El ambiente dentro del automóvil era sumamente silencioso e incómodo. Lo único que se escuchaba era el suave zumbido del motor mientras avanzaban por la carretera.
De vez en cuando, Liam levantaba la vista hacia el espejo retrovisor para observar a Isabella, que permanecía sentada en el asiento trasero con la mirada fija en el paisaje que desfilaba tras la ventana.
¿De verdad está tan enojada? refunfuñó para sus adentros. Cuando en realidad el que debería estar molesto soy yo. Qué mujer tan tem