CAPITULO 44
La muerte de Hank estaba anunciada, el lobo había estado enfermo desde hace años, pero no permitió que Luciana y Adrián compartiera esos últimos años de vida, sin embargo, había logrado su más profundo anhelo, ver a Luciana junto a Adrián.
Luciana lloro en su habitación, un poco por la culpa de no estar desde antes con Hank, intentando ir tras una ilusión que debió haberse extinguido de su corazón.
Ella sabía que ir tras Antonio solo le generaba desgracias, pero lo hizo por ese amor