CAPITULO 41
Antonio recibe aquella noticia como un baldado de agua fría.
— Me estás diciendo mentiras, no es verdad — niega con la cabeza mientras con su mirada recrimina a Ezequiel por intentar quitarle la única esperanza de vida que le queda.
— Lo es, lo supe hace unos meses pero no encontraba la valentía para decírtelo, pero al ver que estás poniendo en peligro la manada y tú liderato, prefiero quitarte esa esperanza, ella no va a regresar — Ezequiel siente que un nudo se hace en su garganta