Capítulo 32: Nunca me dejará en paz.
Mia abrió los ojos y se encontró con la mirada de la enfermera que recién había entrado a su habitación.
— Señorita Miller, hoy se le dará de alta. —Informó la enfermera.
— Está bien, gracias. —Murmuró Mia y vio a la mujer salir.
Al quedar sola no pudo evitar pensar en lo sucedido con Dante ayer, se sentía muy reacia a dejarlo ir, desde entonces había un vacío en su pecho.
Se sentía muy incomoda con esto y estaba preocupada por él, pensaba que él no debería haberse ido así, pero Dante simplemen