50. Cercana destrucción
Sin aire, Scarlett hace contacto visual con Zayda conforme se adentra a la oficina. Muy bien sabe que no puede levantar sospechas. No está claro si Gerald para estás alturas sabe algo pero…
¿¡Qué carajos hace Zayda aquí?! Tiembla. Zayda está sentada, de piernas cruzadas, en una posición relajada, no tensa, tal cual disfrutase verla.
—Buenos días, preciosa —con la voz de su marido está más tranquila. Gerald se acerca a ella, tomando su mano—, ¿Todo está bien?
Scarlett alza la mirada, mitad