Mundo ficciónIniciar sesiónEl despertar llegó con una crueldad particular para Rubi. La luz del sol se filtraba a través de las cortinas de su habitación con ese tono dorado de las mañanas de domingo, pintando sus paredes color lavanda con manchas cálidas que normalmente la habrían hecho sentir segura y protegida. Pero esta mañana, lo primero que percibió fue el vacío.







