Júpiter Amato
Un gran ruido en el baño me despertó, me levanté enseguida, la regadera se escuchaba y luego de eso la tos ronca de Esmeralda, ya había pasado esto antes y el pánico se apoderó de mí, entre de inmediato allí y la vi, de inmediato la tome en brazos y la lleve a la habitación, con la respiración entrecortada entendí que, su inhalador estaba en su carro, baje de inmediato, pero Sarah enseguida me dio uno, adelantándose a mi petición, era una mujer muy rápida y diligente.
Poco a poco