Júpiter Amato
Verona fue la última que se subió al carro, y así partimos hacia el restaurante de Esmeralda, allí nos esperaba su pequeña familia, lo único que lamentaba es que Venus no había podido asistir, por otro lado, me preocupaba Apolo, últimamente lo veo alterado, algo desganado, me había contado lo que sucedía con una de sus alumnas y amigas de mi esposa, pero después no me dijo anda más.
De eso ya ha pasado un mes y ellos hoy se verán, espero que no sé malentienda, o no haya complicac