Dominic guardó silencio.
Sus ojos oscuros contemplaron a Marcus con una mirada indescifrable. Sus delgados labios se entreabrieron apenas, para luego volverse a cerrar.
—Asuntos personales, Marcus —respondió Dominic finalmente, con voz apagada—. Asuntos que no es necesario que ustedes conozcan.
Marcus no insistió con más preguntas.
Dominic exhaló un suspiro.
—Me marcharé dalam dos semanas. Durante este lapso, prepararé toda la documentación pertinente, designaré al director general y a los