ANDREW :
La música nupcial empieza y sólo tengo ojos para la mujer que viene vestida de blanco a la derecha… Es tan hermosa que podría pasar horas admirandola y no me cansaría jamás.
—Toma una servilleta.
Escucho la voz de Iván que me habla y me giro a mirarlo.
—¿Servilleta? ¿Para qué?
Pregunto inocente.
—Para que te limpies la baba.
Se ríe con burla y tengo ganas de golpearlo, pero no le presto mucha atención y mejor miro a la mujer de mi vida, mi amor y la madre de mis hijos.
Al llegar