LUCIANA :
Nuestra ropa fue quedando en todas partes hasta llegar a la habitación de Andrew.
Si me preguntan cómo llegamos a casa, pues no sé.
Lo único que sé, es que Andrew condujo como un loco hasta llegar a la mansión y de ahí, perdí la noción del tiempo, de la vida… Absolutamente de todo, solo respiro para sentir placer.
Cuándo le quito la última prenda a Andrew quedo encantada y muerdo mis labios.
Tiene unos fuertes brazos, pecho enorme y bien trabajado, una marcación increíble y ni se