Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn cuanto entramos nos da la bienvenida un recibidor de mármol blanco completamente impoluto; hasta puedo verme reflejada en el suelo. Tiene un toque clásico, pero a la vez moderno. Sam coge mi mano y me dirige hasta la recepción que hay un poco escondida nada más entrar.
La recepción está en pleno ajetreo mientras lo que parecen ser altos ejecutivos entran y salen, con sus sobrios trajes y sus caras apantalladas por estar todo el día pegados a sus móviles.
Una recepcionista—q







