- ¡Oh por dios! ..-Alessia se acerco hacia mi-. Eres mas hermosa de lo que mi pequeño me ha dicho.
- Madre, te he dicho que no me llames asi. -intervino.
- ¡Oh lo siento! ..-levanto las manos-. MI pequeño grandulon.
Una sonrisa apareció en mi rostro al ver como el era tratado por su madre, ella se veia alegre, euforica en cierto modo y eso me agrado bastante. Mi madre por su lado la miradaba un poco extrañada como si el afecto de madre a hijo le repulsaba. Por su parte el padre Kean se acerco t