Capítulo 13.
MAIA CARRIZALES.
—Hola —me dice él— ¿Podemos hablar?
Lo veo atónita antes de abrazarlo y llorar en su pecho.
Él me devuelve el abrazo y siento como algunas de sus lágrimas caen sobre mi cabeza.
—Yo también te extrañé —me dice— ¿Estás bien?
Asiento contra su pecho.
Nos separamos y mientras me limpio las lágrimas, le pregunto:
—¿Qué haces aquí?
Cameron solo me sonríe.
—Vine a visitarte —me contesta— ¿Ahora me vas a dejar entrar o me vas a tener todo mi visita aquí?
—Ah, sí, claro —me hago a un la