~Luck~
Abrimos la puerta del hospital apurados, yo cargando a Stefan que tiene todo su cuerpo bañado en sangre y el señor Stevenson cargando a Marian que ha perdido el conocimiento y se ve pálida por toda la sangre que ha derramado.
—¡Heridos de bala! ¡Por favor, unas camillas!
Empiezo a gritar alertando a las enfermeras que se mueven con rapidez y traen unas camillas donde dejamos a Stefan y Marian, se los llevan apresurados y yo trato de entrar.
—Hasta aquí puede llegar —me dice la enfermera