~Especial Señor Stevenson~
Una vez me juré que no iba a dejar que nadie lastimara a mis hijas y que el hombre que tomara la decisión de hacerlo tenía que pensarlo dos veces, se las iba a cobrar hasta el fondo.
Stefan se equivocó y ahora es mi turno de demostrarle que a Marian nadie la toca, sí, tienen que casarse porque no voy a hacer el hazme reír de toda la ciudad y porque mi hija necesita un esposo para que su valor como mujer sea mucho mayor.
Eso no quita que le vaya a dar su castigo por h