~Marian~
—¡No! ¡No!
Bajo corriendo para ayudarla, ha quedado tendida en el piso y no responde por más que la llamo.
—Despierta, por favor…
Sigue sin responder, dejando que la angustia y el miedo lleguen a mí, no la quiero perder, es mi hermana.
—¡¿Qué pasó?!
Aparece mi padre, trata de moverla y le quito la mano.
—No la toques, llama una ambulancia.
A pesar de querer sonar calmada, mi tono de voz es áspero y lleno de enojo.
Cada segundo se vuelve peor que el anterior y me siento impotente por