— Aunque nuestras miradas se cruzaron, la frialdad de ese hombre lobo, era gigantesca, creo que nunca voy a lograr comprender la naturaleza de estas criaturas tan sanguinarias y salvajes
Ahora comprendo por qué me dejó en libertad por fin, su pareja está de vuelta y a ninguna mujer le gustaría que su novio, esposo, o lo que sea, durmiera en la misma cama junto a otra chica, pero que cara dura es ese tipo, tal vez no debí venir aquí, pero... no me arrepiento por qué pude ser de ayuda, eso sí, ape