Parecía que por el momento, la vida se estaba empecinado a separar a las dos almas enamoradas de Alfa y luna, Temperace, se alejaba cada vez más del frío país en donde había vivido las cosas más inimaginables de su vida y de dónde había conocido el verdadero amor
El Alfa había sido detenido de ir en su búsqueda por una invasión, una batalla que ponía en peligro las vidas de los lobos de la manada, su deber como Alfa, era quedarse a luchar con ellos, no podía darles la espalda, aunque su corazón