|∆|
Los cachorritos habían puesto en riesgo su vida por ser tan traviesos, iban en los fuertes brazos del Alfa, con las orejitas agachadas, Alexander, trataba lo más que podía de no lastimar a la pequeña Aria
El gran lobo aulló en llamado para que su manada se uniera a él, pronto fueron llegando uno a uno de solos centinelas que estaban en la búsqueda de los cachorros, hasta que el beta Igori y la delta también salieron del bosque para acudir al llamado
El doctor Josep, al ver qué que el Alfa,