Temperace, regresaba a la casa que compartía con su amiga Clarisa, había tenido un día muy ajetreado en el hospital, últimamente le daba demasiado sueño y hambre, su bebé le había hecho cambiar algunos hábitos, se acarició su abultado vientre, su amigo Josep, tenía razón, tenía que decirle a Oliver de su embarazo, ya le estaba siendo imposible ocultarlo
— Esa noche, como todos los días, Alexander llegaba agotado a su habitación, esa era la única manera en que podía dormir, cansandose hasta su lí