En la noche del domingo, después de un día de merecido descanso, deciden salir a celebrar. Los hombres se encuentran en el hall del hotel, ansiosos por la llegada de Rebecca y Nicole.
– Deja de babear, querido amigo. – Dice Saulo, con una sonrisa en el rostro.
– No hay nada de malo, solo pienso que es una mujer muy hermosa. – Dice Ryan, un poco avergonzado, mientras admira a Nicole acercándose. No puede evitar desearla, especialmente en ese ajustado vestido blanco y escotado que resalta toda su