A lo largo de todo el viaje, Rebecca evita el contacto visual con Alex, manteniendo distancia para evitar cualquier conversación, ya que todavía está molesta. Cuando finalmente desembarcan, Alex la lleva a la agencia de alquiler de autos para recoger el coche alquilado.
– Sra. Baker, ¿le gustaría conducir? – Pregunta, agitando las llaves en la mano en un intento de romper el incómodo silencio.
– No estamos en presencia de nadie, así que por favor llámeme Srta. Jenkins o simplemente Rebecca. No