Al llegar a la oficina de registro civil, se encontraron con María y Enrique parados frente al lugar. Rebecca sonríe animadamente al verlos.
– Señorita Jenkins, estás aún más deslumbrante que cuando te fuiste. – Elogia María, claramente encantada.
– ¡Ustedes vinieron! Qué maravillosa sorpresa. Les agradezco mucho por esto. – Expresa Rebecca, abrazándolos afectuosamente.
– ¿Vamos? – Invita Alex, al notar a un hombre sonriéndole cerca de la puerta. – Agradezco haber hecho todo esto posible. – Ale