En la mesa, todos permanecen en silencio, cada uno envuelto en sus propios pensamientos y sentimientos conflictivos, ansiando el final de la situación desgastante.
– ¿Será que esto es verdad? ¡Creo que nuestro hermano nos lo diría! – Exclama Luiza, expresando su curiosidad.
– Les dije que estaban juntos. – Responde Rebecca, visiblemente incómoda con el tema.
– Pero estar juntos y estar comprometidos son cosas bastante distintas, amiga. – Afirma Grace, con una sonrisa.
– Vamos a aclarar esto con